Y ¿POPULISMO ES SUSTANTIVO Y/O ADJETIVO HOY?

2 Mar

El uso del término, en su forma sustantiva o adjetiva, se ha difundido y sigue difundiendo cada vez más”

Ghita Ionescu, Ernest Gellner

Los analistas y comentaristas en la prensa mundial o local emiten criterios peyorativos contra lo que denominan “populismo” al referirse a la presencia de individuos o grupos contestatarios a una estructura de poder establecida en diversas instituciones existentes, cuestionando la ruptura que sufre el sistema establecido por críticas de diversas índoles, lo cual debe ser analizado e incluso aclarado a la luz de la teoría sociológica.

 Al dar a este fenómeno de masas movilizadas que hacen cuestionamientos del establishment una denominación o sustantivarlo generalizado negativamente para que los “otros”, entiéndanse muchas personas  acepten la mal valoración por estas críticas directas y despectivas, sin entender que fenómenos sociales diversos no se los debe subsumir con una designación general abarcadora de realidades diferentes y ese es el error de estos “sabios del Sion” actuales.

Por otro lado, se debe anotar que estas diversas realidades socio políticas surgidas de manera espontáneas o inducidas en un momento dado contra sistemas estatuidos son externas a los criterios expuestos por comunicadores con mentes interesadas a devaluar en todo sentido estos procesos, sin entender que las mismas no son generales siempre y deben ser puntualizadas adjetivándolas con el peligro de caer en errores conceptuales cuando no se las identifica plenamente, pues las impugnan por romper un “orden social” aceptado por ellos.

Situación comunicacional que al tener un sesgo político e ideológico interesado hace perder la objetividad del mensaje confundiéndose ellos mismos como a los que receptan la comunicación y asumen todos acríticamente estos criterios mal emitidos.

Ante tal situación observada anotaremos diversos criterios consultados a fin de establecer una aproximación al mal uso actual del término “populismo”:

Se dice que en la segunda mitad del siglo XIX en los EEUU y en Rusia, se hizo presente una irrupción de multitudes “masivas de granjeros y campesinos”,  para defenderse del industrialismo y del sistema financiero  de U.S.A “sin cuestionar el capitalismo”, pero buscaron “utilizar” la ayuda estatal  con presencia en el ámbito político electoral,  buscando posiciones gubernamentales con “el partido del pueblo” en 1892, pero las mismas no alcanzaron a superar la presencia de los partidos demócratas y republicanos, pero sí representaron aspiraciones económicas y políticas del sur y centro oeste agrícola de este país aunque no lograron un continuum electoral; mientras tanto en el caso de la Rusia Zarista, un grupo de los intelectuales de ese país usaron la política denominada “Ida al Pueblo” a fin de generar una participación del campesinado basado en “el sistema comunitario de tenencia de la tierra”, para crear una nueva sociedad y oponerse al poder zarista,  pero debido a otros acontecimientos históricos como la lucha obrera y la guerra mundial superaron la acción de los Narodniki, luego en el siglo XX aparecen nueva presencia de las masas   populares en África, Asia y Latinoamérica a las que se les denominó también “populismo”, teniendo en cada caso sus propias peculiaridades.

En América Latina luego de lo que algunos llamaron la “ruptura del pacto colonial” entre España y Portugal, con los grupos conservadores habitantes producto del mestizaje colonial en pugna con grupos liberales oligárquicos en el siglo XIX y XX influenciados por los cambios de la economía mundial, surgen la presencia de movimientos populares a los que se les denomina “Populismo”, logrando asumir la jefatura de varios estados desde la década de los 20 con personajes como Lázaro Cárdenas en México, Getulio Vargas y Joao Goular en Brasil, Domingo Perón en Argentina, Paz Estenssoro en Bolivia, Velasco Ibarra en Ecuador, Raúl Haya de La torre en Perú aunque  nunca llegó a la presidencia entre otros, por lograr muchos de ellos nacionalizar empresas internacionales o de propietarios locales, cambiando dictaduras y oligarquías, buscando superar los modelos de democracia tradicional, populismos del siglo XX producto de “crisis de hegemonías políticas al no existir un grupo capaz de imponer sus intereses a toda la población” y por la presencia de nuevos grupos importantes cuestionadores de “viejas oligarquías”, en alianzas políticas con sectores populares, como lo explica Aníbal Quijano Obregón, y ante la presencia del ejemplo de la revolución cubana en momentos de la llamada “guerra fría” América Latina entró en un periodo de dictaduras militares, las mismas que al ser superadas dieron paso a gobiernos neo liberales que al fracasar fueron reemplazados por regímenes progresistas mucho de los cuales existen hasta hoy, cuando aparecen movimientos sociales cuestionadores del “establecimiento” a los que los comunicadores sociales y analistas políticos los denominan “populismo” en términos despreciativos  y ofensivos porque cuestionan el “poder establecido”, dando importancia primaria a los grupos que detentan el “poder político” hasta hoy, cuando la irrupción de grandes masas populares cuestionan el orden social imperante superando a los partidos políticos tradicionales y no identificándose con ninguna ideología política actual, siendo un fenómeno socio político nuevo en las sociedades mundiales de “masas populares en busca de justicia, digo yo”.

La teoría del conflicto indica que las rupturas del orden social muchas veces ayudan al cambio social porque en algunos casos resultan positivos,  lo cual debe ser corroborados mediante estudios factuales, por lo tanto, los criterios generalizados por comunicadores y analistas caen en este error al considerar como negativa la presencia desordenadas u ordenadas de personas y grupos humanos rompiendo un equilibrio social, por otro lado, la  teoría estructural funcionalista considera una “disfunción social” cuando una “estructura social” rompe las normas y los valores aceptados al poner en riesgo y  desequilibrio todo o parte del sistema social global.

Textos consultados:

Ionescu Ghita, gellner Ernest Compiladores. Populismo, Sus significados y características nacionales. Amorrortu Editores Buenos Aires. 1969.

Quijano Obregón Aníbal. Cuestiones y Orizontes. Clacso. 2014. Buenos Aires. Argentina.

Gonzales Serrano Carlos Javier. Ortega y Gasset. Editorial Bonalletra Alcompas, S. L. Espama 2015.

Duvigneaud Jean. La Sociología Guía Alfabética. Editorial Anagrama. Barcelona. 1972. España.

Henslin james h. Sociology – a down – to – earth approach. Allyn and Bacon – u. s. a.

Cohen Bruce j. Introducción a Sociología. Edit. McGraw-Hill. 1996. México.

2 comentarios para “Y ¿POPULISMO ES SUSTANTIVO Y/O ADJETIVO HOY?”

  1. alejandro david espin zambrano abril 14, 2020 a 20:10 #

    el populismo se usa peyorativamente y ha sido vapuleado bastardeado por los demagogos capitalistas autocratas ,. gobierno que mueve masas y que gobierna pensando en el pueblo que los eligen para mi este el significado de populismo y no es ambivalente

    ________________________________

    • Dalton Espin Alarcon junio 27, 2020 a 9:34 #

      Hay que tener mucha atencion para etiquetar la preencia de las masas populares en la sociedad global y tambien los regimenes gubernamentales para no equivocarse en una conceptualizacion.

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